Incremento en la tributación y mayor regulación de las SICAV.
Supresión de la asignación tributaria a la Iglesia Católica.
Imposición de nuevos Impuestos a la Banca, reforzando la contribución del sector financiero a la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Combatir el fraude con más medios humanos y materiales, tanto en los Servicios de Inspección de Hacienda como de Inspección laboral. Que las ratios de personal sean como en el Centro y Norte de Europa.
Acabar con el Secreto Bancario y la fuga de Capitales en España y en Europa.
Oficina central de lucha contra el fraude y la corrupción. Autoridad administrativa independiente. Creación de un Organismo especializado de competencia nacional para la persecución del fraude fiscal.
Esta obligación deberá también ser aplicada a nivel de la Unión Europea y a las grandes empresas.
España establecerá cada año una lista de paraísos fiscales.
Se impulsará en España y en la Unión Europea los intercambios automáticos de información bancaria. Todo país que no colabore con España será considerado un Paraíso fiscal.
Campañas publicitarias en contra del Fraude Fiscal, y establecer acuerdos con las grandes compañías comercializadoras para que no desarrollen campañas como “el día sin IVA”
Que el pequeño fraude se controle, obligando a que las facturas se paguen a través de entidades bancarias.
Adaptación y unificación del IVA a la media de los países de la zona Euro.
Mayor coordinación en las políticas fiscales de la Unión Europea.