- El afán recaudatorio del Ayuntamiento no puede estar por encima de la calidad de vida de los vecinos afectados.
- “Proponemos que se permita aparcar en la zona colindante a la obra a partir de las 19:00 horas y durante los fines de semana, para aliviar las molestias vecinales.”.
El Grupo Municipal Socialista de Móstoles ha solicitado al Ayuntamiento que permita a los vecinos aparcar en la zona colindante a las obras de construcción de las 606 viviendas de alquiler asequible autorizadas por el Partido Popular y Vox en la Avenida de la Vía Láctea. La petición surge tras las numerosas quejas vecinales por la prohibición de aparcar en los alrededores de la obra, que está generando considerables molestias y afectando a la calidad de vida de quienes viven en la zona. Los socialistas reclaman que se acuerde con la constructora un horario de uso del espacio para aparcamiento diario y fines de semana, buscando un equilibrio entre la gestión de la obra y el bienestar de los residentes.
La empresa promotora ha tramitado la solicitud para utilizar las calles colindantes con fines relacionados con la construcción, lo que ha impedido a los vecinos aparcar durante toda la jornada laboral. El Ayuntamiento, tras recibir la solicitud de la promotora, autorizó esta medida previo pago de una importante tasa, generando malestar entre los residentes y críticas por priorizar la recaudación frente a la calidad de vida.
Desde el Grupo Municipal Socialista consideran que la gestión de la obra no puede estar por encima de los derechos de los vecinos, y exigen que se busque un punto de equilibrio que permita compatibilizar las necesidades de la constructora con el uso cotidiano de los espacios públicos por parte de la ciudadanía. La propuesta socialista contempla que se permita aparcar desde la finalización de los trabajos a las 19:00 horas hasta las 7:00 del día siguiente y los fines de semana desde el viernes por la tarde hasta el lunes por la mañana.
Los socialistas recuerdan que estas medidas contribuirían a aliviar los perjuicios que sufren los vecinos, garantizarían la seguridad vial y permitirían un acceso más ordenado al barrio, fomentando la convivencia y el respeto al entorno urbano afectado por la construcción. Asimismo, destacan que el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de mediar entre empresas y ciudadanía para encontrar soluciones prácticas y justas.
