El Gobierno de España da luz verde al Ingreso Mínimo Vital, “un paso de gigante en la lucha contra la desigualdad y la pobreza”.

El Consejo de Ministros ha dado luz verde este viernes al Ingreso Mínimo Vital, “un paso de gigante en la lucha contra la desigualdad y la pobreza de nuestro país, y a favor de la igualdad de oportunidades y la justicia social”, como ha expresado la ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero.

En la rueda de prensa posterior al Consejo, Montero ha recordado el compromiso del Gobierno progresista para poner en marcha esta nueva medida en esta legislatura, con el objetivo de reducir “las tasas de pobreza severa” en España, y especialmente la pobreza infantil. Así quedó fijado, ha añadido, en el acuerdo de gobierno entre las dos fuerzas del Ejecutivo, y en el propio discurso de investidura de Pedro Sánchez ante las Cortes.

Montero ha indicado que la “intensa crisis económica” derivada de la pandemia “ha hecho oportuno acelerar los ritmos”. A la bolsa de pobreza ya identificada “se añaden ahora nuevas dificultades que están atravesando miles de familias”. Precisamente para combatir estas circunstancias, el Gobierno ha puesto en marcha planes de choque para proteger los empleos, las rentas, evitar los desalojos y los cortes de suministros, ha enumerado la ministra, que ha añadido que ahora había llegado el momento de “dar un paso más” con esta nueva prestación, “que tiene que actuar como una auténtica red de seguridad para todas las familias, para que nadie se quede atrás”.

UN NUEVO DERECHO DE CIUDADANÍA

Se crea, por tanto, “un nuevo derecho de ciudadanía, un derecho que supone un antes y un después en la lucha contra la pobreza extrema, sobre todo la pobreza infantil”. Este derecho va a permitir “contar con unas mínimas condiciones para la supervivencia, para que cada persona desarrolle su proyecto vital con la dignidad que todo ser humano merece” y, singularmente en el caso de los menores, puesto que “no hay mejor inversión” que destinar recursos a la infancia y la juventud.

En opinión de Montero, estamos ante una medida que pone de relieve el compromiso del Gobierno con la “política útil” que da respuesta a los problemas del país, “una política centrada en las personas y en sus necesidades”.

ESCRIVÁ

Montero ha comparecido en la rueda de prensa junto con el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, quien ha indicado que el Ingreso Minimo Vital es “el instrumento más potente para redistribuir renta, con un foco particular en la pobreza extrema”.

El ministro ha explicado que esta nueva ayuda irá vinculada a un “itinerario de inclusión e integración social” para mejorar su estado en la sociedad. Se pretende llegar a 850.000 hogares beneficiarios de esta medida, con un total de 2,3 millones de personas. La renta garantizada media de todos ellos será de 10.070 euros. El Ingreso Mínimo Vital anual medio para llegar a esa renta será de unos 4.400 euros. Se calcula que el coste de esta medida para las arcas públicas, cuando esté implantada a pleno rendimiento, se elevará a los 3.000 millones de euros al año. Se prevé que, mediante este Ingreso, se reduzca un 80% la pobreza extrema en España –la que afecta a personas con rentas inferiores a 3.000 euros al año-.

Con esta nueva ayuda, “conseguiremos acercarnos a la media europea del gasto en este tipo de prestaciones que se producen en los países en nuestro entorno”, con la diferencia de que, al tratarse de una prestación más reciente y moderna, “tendrá más efectos redistributivos que en otros países”.

El ministro ha avanzado que se trabajará de manera “intensa” con comunidades y ayuntamientos para detectar las bolsas de pobreza, y entre todas las administraciones se evaluará “como está actuando la prestación” con el objetivo de “mejorarla con el tiempo”. También se trabajará con el sector privado y se otorgará un “sello social” para empresas distinguidas en la ayuda a colectivos vulnerables.

Escrivá ha señalado que las personas que no trabajen cobrarán este ingreso, pero que también podrá ser compatible con un trabajo a tiempo parcial. «Es un incentivo muy útil. Incluso los que quieran trabajar algunsa horas más y si excede el ingreso mínimo, lo podrán compatibilizar este exceso durante cierto tiempo», ha añadido.

Como conclusión, Escrivá ha señalado que estamos ante un ingreso “que va a tener un impacto extraordinario” para la reducción de la pobreza, que no es “una prestación más al uso” al incorporarse toda una serie de elementos dinámicos de inclusión y participación en la sociedad, y que va a marcar “un antes y un después de cómo se hacen políticas públicas en España”.

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