Recomendaciones Culturales

Película octubre:

Girl Lara es una chica de 15 años, que nació siendo niño y sueña con convertirse en bailarina.

Obra de teatro:

El Chico de las Zapatillas Rojas espectáculo sin texto, en suave clave de humor, en la frontera entre la danza y el teatro y para un público familiar a partir de 5 años, con el leitmotiv de la diversidad sexual y el respeto a la diferencia como telón de fondo. Cuenta la historia y los sueños de un chico (el ‘chico de las zapatillas rojas’) que quiere ser bailarín.

Es un niño ‘diferente’ al que no le gusta el fútbol ni las cosas ‘de chicos’, y que sueña con dedicarse al espectáculo y convertirse en bailarín profesional. A él también le costará descubrir en qué consiste esa ‘diferencia’, por qué no se enamorará de ninguna mujer y sí de otro hombre, y que los sueños cuestan… pero con esfuerzo se pueden lograr.

En el camino muchas veces se sentirá como un perro verde o un monstruo rosa. Como si no fuera capaz de encontrar su lugar en el mundo… igual que cualquier otro.

Libro:

Y ASÍ NOS ENTENDIMOS. CORRESPONDENCIA 1949-1990 (María Zambrano)

Y así nos entendimos, escribió con mano temblorosa la pensadora María Zambrano, escasos meses antes de morir, a su entrañable amigo el pintor Ramón Gaya. Los documentos que se publican en este libro, muchos de ellos inéditos, son, sin duda, fieles testimonios de esta amistad. Pero, más allá de ello, también constituyen una parte de ese preciado tesoro histórico y cultural que se guarda en la memoria de los exiliados españoles, y encierran reveladores textos que orientan la comprensión de la trayectoria vital y de la obra que llevaron a cabo Gaya y Zambrano. La correspondencia intercambiada entre los exiliados que se vieron obligados a abandonar España tras la guerra civil constituyó un necesario recurso para mantener vivas sus relaciones personales, pero, además, sirvió de privilegiado cauce a través del cual poder compartir sus ideas, proyectos, dolores y anhelos.

Resulta bien significativo del valor que le concedían, el gran esfuerzo que muchos de ellos, superando dificultades y traslados, tuvieron que hacer por conservar a lo largo de años las cartas, postales, tarjetas… No sólo encerraban recuerdos, sino el sentido de lo que eran y del destino de lo que hacían. Resulta, por tanto, plenamente justificado el que este legado no se pierda en el olvido, y que se haya venido acometiendo, desde diversos ámbitos, la ineludible tarea de publicar los restos de la memoria epistolar cruzada entre aquellos poetas, pintores, novelistas e intelectuales, desde fuera primero, y desde dentro, después, del país que un día se vieron obligados a abandonar.